Tribuna Marca

Give me five, Márquez

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Juanjo Olivares

Márquez se corona por quinta vez en su carrera como campeón del mundo: una en 125cc, otra en Moto2 y tres veces en la categoría reina de MotoGP. Thomas Luthi se hizo con la victoria en Moto2 y Enea Bastiannini en Moto3.




Se dio la inesperada carambola, algo que parecía improbable, ya que Márquez debía ganar en un circuito en el que en Motogp nunca lo había conseguido. Otro resultado que se tenía que dar era que Valentino Rossi no puntuase y que Lorenzo quedara fuera del podio.

El mundial de MotoGP aterrizaba en Motegi (Japón), casa de Honda HRC. Todos esperábamos una lucha encarnizada entre las Honda y las Yamaha, pero el viernes el box de Honda sufría una baja inesperada, Dani Pedrosa caía en los libres 2 y se fracturaba la clavícula, algo que le imposibilitaba seguir compitiendo. Ello supuso un jarro de agua fría para el de Castellar del Valles, que estaba en clara progresión. Solo nos queda desearle desde aquí una pronta recuperación.




Por su lado, Márquez completaba unos buenos entrenamientos, acreditando un ritmo por vuelta que hacía presagiar que esta vez en el circuito de casa si que pelearía por la victoria, aunque las Yamaha de Rossi y Lorenzo también se mostraban de lo más competitivas. La Ducati de Dovizioso estuvo durante todos los libres en posiciones delanteras, siendo candidata a tener en cuenta para la jornada dominical. Otras que no había que descartar eran las Suzuki, y los catalanes Aleix y Maverick completaban la pomada de cabeza. Se presentaba, pues, una lucha por la pole y una carrera de lo más suculenta.

Pero fue el nueve veces campeón, Valentino Rossi, quien ganaba la primera batalla. ‘Vale’ se hacía con una pole que lo hacía candidato a la victoria final y a poner emoción al mundial. Márquez y Lorenzo completaban la primera línea de salida. Aleix Espargaró se colaba en segunda linea de parrilla, mientras que la tercera la monopolizaban los pilotos españoles: Maverick, Héctor Barberá y Pol hicieron una digna calificación.




Y llegaba el esperado domingo. Día soleado en Motegi, tiempo agradable y buena temperatura en el asfalto. Todos los ingredientes para ver una buena carrera estaban servidos. Se apagaron los semáforos y Lorenzo salió como una exhalación, de la tercera a la primera posición antes de llegar a la primera frenada. Márquez adelantó a Rossi, y este se quedaba en tercer lugar. Luego, el mallorquín intentó en los dos primeros giros marcharse en solitario, probó de imprimir un ritmo rápido desde el principio para gestionar más tarde la carrera, un ritmo que solo le llegó a dar medio segundo con el de Cervera. El de Honda estaba muy fuerte en Motegi, y sobre el tercer giro contrarrestó la poca diferencia que le llevaba Jorge. Ya en la cuarta vuelta Marc se puso en cabeza. El catalán comenzó a rodar en tiempos que nadie podía seguir, los 1.45 medios eran la constante, y se convertía en un martillo para sus rivales. Rossi, que veía como el piloto español se escapaba, dio cuenta de Lorenzo para intentar seguir la rueda de Marc, algo que pocas vueltas después se convirtió en fatalidad para el italiano, ya que en la curva 10 se le fue la moto de la parte delantera y ya no pudo hacer nada para continuar. Un terrible 0 para Rossi, que ponía en bandeja el campeonato a Marc Márquez. A todo esto, el piloto catalán ya aventajaba en más de 2 segundos a Lorenzo, el quinto mundial ya estaba en sus manos, pero matemáticamente todavía no lo era. Dovizioso comenzaba a apretar al piloto de Yamaha cuando, a cinco vueltas para la conclusión, Lorenzo se iba al suelo. En la curva 9 se le fue también de la parte delantera y quedaba fuera de combate. El mundial ya era para Marc, que se dedicó a administrar y disfrutar del momento. La lucha por el podio se centraba en la lucha fratricida entre las Suzuki, Viñales que hizo mejor gestión de los neumáticos que su compañero Aleix, logró superarlo y hacerse con un nuevo podio.

Llegó la bandera a cuadros, y con ello la explosión de júbilo en el box de Márquez. Título merecido por la constancia, y algo con lo que Marc ha dado un paso adelante: en la paciencia, en saber leer las carreras, en conformarse en vez de arriesgar, algo que, sumado a su rapidez lo puede encumbrar a nivel de piloto de leyenda. Bravo por Marc Márquez, que a sus 23 años no para de batir récords de precocidad.




Buen papel también de nuestros pilotos. Muy meritorio el cuarto puesto de Aleix; Pol, el hermano pequeño, logró terminar en sexto lugar, justo después lo hizo Álvaro Bautista, que confirma la progresión de Aprilia, y Tito Rabat, que esta vez sí que pudo acabar en los puntos. La decimocuarta posición para él.

Moto2

Golpe de Johann Zarco en la clasificación, que acabó segundo por detrás de Thomas Luthi, que, sumado al 0 de Àlex Rins le pone el Mundial de cara al francés. El piloto catalán salió mermado físicamente por su caída en los libres, se resintió de la lesión que le tuvo apartado una cita y tuvo que ser infiltrado para poder competir. El de Páginas Amarillas salíaa retrasado en la parrilla, y a pocas vueltas de comenzar e intentado la remontada, se fue al suelo dando así todas las opciones a Zarco. Gran carrera tanto la de Luthi como la del galo, que en vez de conformarse se fue hacia la victoria haciendo un pilotaje al ataque. Les acompañó en el podio Franco Morbidelli, quien tuvo una bonita lucha con el local Nakagami.




Zarco aventaja ahora en 21 puntos al piloto español, con 75 en juego. Ahora mismo, la única categoría por decidirse, aunque el piloto francés lo tiene en sus manos para proclamarse campeón.

Los nuestros estuvieron bastante discretos en Motegi. Solo Álex Márquez y Axel Pons lograron puntuar: 13º y 15º posición para ellos.




Moto3

La carrera se la llevó el italiano Bastiannini, en una competición que había dominado en todo momento el líder y campeón de la categoría Brad Binder. Fue a falta de tres curvas cuando el italiano le robó la cartera haciéndose con una sufrida victoria. Una carrera de Moto3 que no estuvo exenta de polémica, ya que por la línea de meta en tercera posición logró acabar el japones Hiroki Ono, pero una sanción horas después lo descalificaba. El motivo fue que el peso legal de la moto del piloto local estaba por debajo de lo permitido por reglamento, dando el tercer puesto del cajón al también italiano Nicoló Bulega.

Los pilotos españoles tampoco estuvieron muy acertados en la categoría de Moto3. Joan Mir solo pudo ser noveno y Albert Arenas decimoquinto.

La próxima semana el mundial se traslada a Australia, ya solo con el campeonato de Moto2 por concretarse.

@juanjoolivares

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